La crisis de los cincuenta de una profesora universitaria que, habiendo orientado a varias generaciones de estudiantes, no encuentra el rumbo emocional de su propia vida.
Protagonizada por Gena Rowlands, una de las más prestigiosas actrices de su generación, esta película es uno de los pocos títulos decididamente dramáticos de Woody Allen, en el cual el director neoyorquino aborda su pasión por el cine de Ingmar Bergman sin escudarse en sus tradicionales diálogos humorísticos.