Un bandoneonista exiliado en París por más de diez años sueña con volver a la Argentina, donde gobierna una dictadura militar que impide su retorno. La visita de su hermana, que integra una organización guerrillera, termina de sembrar dudas en el personaje.
La película fue estrenada en París durante 1986 -con gran repercusión de público y crítica- y marcó luego el retorno a las carteleras porteñas de Hugo Santiago, director argentino radicado en Francia desde hace más de 30 años. Para muchos, se trata de una continuación de Invasión, film del mismo director de fines de la década del 60.
El papel del bandoneonista está a cargo del músico Rodolfo Mederos, en su único protagónico en cine.