Adaptación de Paul Schrader (en líneas generales, bastante fiel de la novela de Nikos Kazantzakis) que muestra a Cristo oscilando entre su destino divino y tentaciones mucho más humanas, que incluyen el sexo.
El film está planteado desde el punto de vista del protagonista, con una excelente utilización de la voz en off y una larga secuencia final que se adentra en los terrenos del cine fantástico.
Dirigida por Martin Scorsese, un cineasta obsesionado por la religión y los problemas morales derivados de ella, la película fue objeto de diversas clases de censura en todas partes del mundo, especialmente en los países con más influencia del catolicismo.
En la Argentina, si bien no se la prohibió explícitamente, nunca fue estrenada en cines. Tampoco se la exhibió jamás en televisión. En 1996 el canal Space hizo un intento que terminó en la justicia. Muchos argentinos la vieron en Uruguay, ya que permaneció varias temporadas en cartel en la ciudad de Punta del Este. En 1989 se estrenó en Montevideo, pero solo duró en cartel tres semanas.