Opera prima de Jorge Polaco, en la que ya se aprecian algunas temáticas que luego distinguirían su cine: relaciones pasionales, personajes bizarros, perversiones varias...
En este caso, dos seres marginales -un hombre y una mujer, Ignacio y Boncha- viven en una mansión, rodeados de sirvientes que los observan. Los sometimientos, humillaciones y ultrajes físicos son cuestiones cotidianas.