Mingo y Aníbal, dueños de una concesaria de automóviles, son inculpados por un homicidio luego de participar en un juego maléfico.
Segunda película con los personajes televisivos de "Mingo" y "Aníbal" (a cargo de los cómicos argentinos Juan Carlos Altavista y Juan Carlos Calabró), tiene como director a Enrique Carreras, quien reemplaza en el puesto a Enrique Cahen Salaberry.