Mirtha vive un romance con un compañero de la universidad, que milita en política. Luego del golpe de estado de 1976, se exilian en Estocolmo, donde la pareja empieza a sucumbir. Al final, él se instala en España y ella en Turquía, con un nuevo amor.
Aunque con un transfondo testimonial típico del cine argentino de mediados de los 80, la película hace foco en la historia de amor de los protagonistas, lo que le valió un buen recibimiento del público y la crítica.
Opera prima de la dupla Jorge Coscia y Guillermo Saura, que solo haría en conjunto una película más (Chorros).