A un castillo supuestamente embrujado y lleno de fantasmas se dirigen Tiburón y Mojarrita para cumplir una misión, en esta última película de la saga de los superagentes.
La película no contó con la actuación de Ricardo Bauleo como "Delfín" (fue "Tiburón") y, además, constituyó el opus final del experimentado realizador Julio Saraceni, quien se inició como director en el período clásico del cine argentino.