Un guitarrista de jazz, y uno de los músicos más aclamados de la década del 30, siente que siempre vivirá a la sombra de su admirado, el gran Django Reinhardt. A la vez, el músico es un ser humano frío y egoísta que justifica su comportamiento por su condición de artista y por el cariño que tiene por su guitarra, a quien ama y cuida más que a cualquier persona que se pueda cruzar en su camino.
Biopic ficticio (a la manera de Zelig, otro film del director), es además un pretexto para que Woody Allen homenajee a varias de sus piezas de jazz preferidas y para que Sean Penn se luzca en el rol principal.
El tono sepia con el que está realizado el film, refuerza la idea de película de época.