Un joven no alcanza a pagar las cuotas del departamento en el que vive con su esposa y comete una estafa. La compañía aseguradora del delito envía a un detective para averiguar sobre el caso y se desata una persecución.
Con tono de policial ligero, el film concentró un número aceptable de espectadores por tratarse de una opera prima. Hasta entonces, su director -el debutante Alberto Lecchi- se había desempeñado como asistente de dirección de numerosos films, entre ellos, algunos de los realizados por Adolfo Aristarain.
La película marca el primer papel en cine alabado por la crítica de Ricardo Darín, hasta entonces un actor de televisión con algunas incursiones comerciales en cine.