Poco antes de morir, el emperador Marco Aurelio nombra como sucesor a su fiel general Maximus. Pero Commodus, el malvado hijo de Marco, logra quedarse con el trono e intenta asesinar a Maximus; este escapa, pero no su familia. Vendido como esclavo, Maximus se convierte en un famoso gladiador sediento de venganza.
Regreso a lo grande de un género que parecía archivado -el de las películas "de romanos"-, Gladiador confirmó la capacidad del director Ridley Scott -creador de "obras de ambientación" como Alien, el octavo pasajero y Blade Runner- para conducir proyectos donde la escenificación visual es más importante que la narración. También marcó el ingreso al estrellato del protagonista Russell Crowe, quien ya había llamado la atención de la crítica por Los Angeles al desnudo.
El film ganó cinco Oscar, entre ellos el de mejor película y el de mejor actor principal (para Crowe), pero Scott perdió el de director frente a Steven Soderbergh.