A fines de febrero de 1958, el quíntuple campeón del mundo de automovilismo, el argentino Juan Manuel Fangio, se prepara para una nueva carrera en La Habana, Cuba, dominada por el poder dictatorial de Fulgencio Batista.
Fangio es secuestrado por algunos integrantes del movimiento 26 de julio -adicto a la que sería tiempo después la revolución encabezada por Fidel Castro, el Che y Camilo Cienfuegos-, quienes intentan utilizar el hecho como material de propaganda y para corroer los cimientos del sistema.
Cuarta película del cineasta argentino Alberto Lecchi -rodada en Cuba y con elenco internacional-, se ciñe con buen tino a los acontecimientos que narra y redondea una propuesta entretenida, de lo mejor hasta el momento en la obra del director.