Tres amigos acosados por las deudas recurren al más obeso del grupo (Jorge Porcel) para que se vista de mujer y engañe a un prestamista, dueño de un caballo de carrera.
El film -uno más de los muchos de tono picaresco que dirigió Hugo Sofovich en los años 70 y 80- tiene algunas características de la obra teatral La tía de Carlos, llevada al cine varios años antes.