Un oficinista adicto a los grupos de autoayuda y un vendedor de jabón con aspecto de estrella de rock encuentran en las peleas a puñetazo limpio una manera de escapar al hastío de la sociedad.
Este es el punto del partida para el segundo trabajo conjunto del director David Fincher y el actor Brad Pitt, tras el éxito de Seven - Pecados capitales. Al equipo se suma esta vez el joven y respetado Edward Norton.
Una historia bizarra y "políticamente incorrecta" y una sofisticación visual solo apta para grandes presupuestos dan como resultado una obra extensa e intensa, que, a juzgar por las críticas, ha incomodado por igual a progresistas y conservadores.