El director Oliver Stone hecha un vistazo a la sociedad contemporánea a través del prisma de un deporte súper profesionalizado: el fútbol americano. El relato entra en la intimidad de los jugadores y los entrenadores -con sus respectivos problemas familiares-, los adinerados dueños de los equipos y las corporaciones que intentan controlar el juego.
La historia propiamente dicha se centra en el entrenador del equipo, quien no solo recibe presiones de parte de la nueva dueña de la institución, sino que además ve como uno de los jugadores que había tenido durante años "haciendo banco" se convierte en una estrella, lo que le hace replantearse sus conocimientos del deporte.