Particular opera prima de Al Pacino como director, que fusiona elementos documentales con fragmentos de ficción para seguir el recorrido de un grupo de actores que ensaya la obra Ricardo III, de William Shakespeare.
Con el proceso creativo de los intérpretes como eje fundamental, a lo largo de la trama se van encadenando textos de Shakespeare con entrevistas a los actores, al director de la puesta y a habitantes de Nueva York, quienes opinan sobre el autor inglés y la manera en que se lo debe trasladar a los espectadores.
Además del registro poco usual dentro del cine estadounidense, la película también se ocupa de reflexionar sobre la dificultad que tienen los actores de ese país a la hora de interpretar obras del más grande escritor británico.