Historia de dos enamorados que, a punto de festejar en Las Vegas sus cinco años de convivencia, se separan. Ella encuentra refugio en un mesero cantante y él, en una acróbata de circo.
Originalmente planteada como una película romántica ambientada en Chicago, Francis Ford Coppola la transformó en un musical y mudó la acción a Las Vegas. En lugar de usar escenarios reales, el cineasta decidió reconstruir la ciudad con decorados. El resultado es una obra de asombrosa calidad visual, en la que se destacan la iluminación de Vittorio Storaro y el diseño de producción de Dean Tavoularis.
Sin embargo, el espíritu experimental, la morosidad del relato y la ausencia de grandes figuras hicieron que la obra fuera rechazada tanto por el público como por la crítica en los Estados Unidos, al punto de ser considerada el mayor fracaso en la carrera de Coppola.
El revés demoró casi diez años el estreno del film en la Argentina. Además, el enorme costo de reproducir Las Vegas en estudios forzó la quiebra de la productora de Coppola -American Zoetrope, cuyas finanzas ya venían golpeadas por el monumental rodaje de Apocalypse Now!- y condenó al director a un largo período de films de bajo presupuesto.