Enésima referencia a la batalla de los sexos, en este caso, con la muy característica interpretación del matrimonio conformado por Spencer Tracy y Katharine Hepburn. En la película, interpretan a Adam y Amanda Boner, una pareja de abogados que ven alterada su cordial vida cotidiana cuando ella debe defender a una mujer que quiso asesinar a su esposo, quien, a su vez, recurre a Adam para que sea su abogado.
Realizada por George Cukor -considerado un gran director de actrices-, la
película cuenta la historia de un matrimonio de abogados: él es fiscal y ella,
defensora de una clienta (la inimitable Judy Holliday), acusada de intentar
asesinar a su marido.