A diferencia de otras producciones realizadas sobre Eva Perón -centradas en un recorrido biográfico-, esta película refleja la controvertida actividad política de la primera dama del peronismo.
Desde sus intenciones de iniciar una lucha armada con el gremialismo, hasta el histórico renunciamiento, el film presenta una Evita tan polémica como la verdadera. Esta mirada dual permitió su éxito en la taquilla -con muy buenas recaudaciones para una película de corte histórico-, aunque también generó el rechazo de ciertos sectores del partido justicialista.
Esther Goris pone todo su cuerpo en favor del personaje y entrega una actuación conmovedora.