Segundo largometraje de James Gray, quien se tomó seis años para volver a filmar tras su sorprendente debut con Little Odessa, ganadora del León de Plata en Venecia 1994 (pese a lo cual no tuvo estreno comercial en la Argentina).
En La traición, Gray vuelve a los paisajes de su zona natal, el barrio neoyorquino de Queens, para centrarse en sus temas predilectos: las historias de familia y la complejidad de las relaciones.
Un ex convicto trata de reinsertarse en la sociedad con la ayuda de su gente, conectada con la poderosa industria ferroviaria. Pero lo que comienza como un prometedor renacer se convierte rápidamente en un peligroso juego de falsas lealtades y códigos de silencio que pueden arruinar definitivamente su vida.
Una cuidada ambientación y un interesante elenco (que conjuga veteranos como James Caan y Faye Dunaway con jóvenes como Mark Whalberg, Joaquin Phoenix y Charlize Theron) son los elementos sobresalientes de una obra que plantea demasiados conflictos y por momentos peca de obviedad.