Como buen director inglés que se precie de tal, Kenneth Branagh traslada a la pantalla grande un texto de William Shakespeare. Si bien antes había dirigido y protagonizado obras dramáticas del autor inglés (Enrique V y Otelo), y posteriormente hizo una versión de cuatro horas de Hamlet, en este caso se trata de una de las comedias teatrales más clásicas.
La trama gira alrededor de la boda de Claudio y Hero, dos jóvenes próximos a convertirse en marido y mujer. Mientras esperan que llegue el gran día, intentan unir a Benedict, un soltero empedernido, con una gran amiga de ambos. En tanto, el malvado don Juan intenta impedir la boda. Deliberadamente liviana, la trama centra su gracia en los enredos que provocan los personajes.
El film, que conserva los diálogos originales escritos por Shakespeare, es uno de los pocos del autor inglés en el que participan estrellas de Hollywood (Keanu Reeves, Michael Keaton y Denzel Washington).