Consecuencia natural y obvia de Jurassic Park, en la segunda película de la saga, uno de los dinosaurios llega a la ciudad y, a la manera de King Kong o Godzilla, arremete con todo lo que encuentra a su paso.
Del elenco original sólo reaparecen el científico Ian Malcom (Golblum) y el excéntrico millonario Hammond (Attenborugh).
Ya presentados en el primer film de la saga, los dinosaurios aparecen aquí en su faceta más violenta y destructiva, sobre todo los velocirraptors, las estrellas de Jurassic Park.