En esta remake del musical que en 1967 protagonizó Rex Harrison, Eddie Murphy es el doctor Dolittle, un cirujano que, luego de un choque en el que se golpea su cabeza, adquiere la capacidad de hablar con los animales. Desde ese momento, su clínica se inunda de ratas, pájaros, caballos, vacas y otros representates del mundo animal.
Familiares, amigos y colegas creen que Dolittle está loco y quieren internarlo en una clínica psiquiátrica, mientras que él está satisfecho con sus nuevos pacientes.
Los animatronics de la compañía fundada por Jim Henson (el creador de Los Muppets) le dieron a esta versión un protagonismo mayor a los animales que, en la primera versión y debido a la poca tecnología de la época, estaban en un segundo plano.