Esta opera prima de Tim Robbins -actor que demostró ser un sólido director- es una sátira sobre la política de los Estados Unidos. Bob Roberts es un cantante folk que decide presentarse como candidato a senador, presentando como plataforma el rescate de valores morales del país.
Presentándose como un hombre íntegro y de conducta intachable, Roberts, sin embargo, esconde un costado oscuro y cínico, que un periodista de un diario independiente intentará revelar.
Robbins no sólo dirigió y protagonizó su primer largometraje, sino que escribió el guión y compuso e interpretó varias de las canciones del film.
Varios actores famosos realizan breves cameos en la película y siempre personificando a periodistas.