En su opera prima como director, Rodrigo García, hijo del escritor colombiano Gabriel García Márquez, presenta un elenco de lujo para contar, en cinco relatos independientes pero unidos por diferentes situaciones, la historia de siete mujeres de California.
A la manera de Robert Altman en Ciudad de ángeles, el realizador -también autor del guión, premiado en 1999 por el Sundance Institute de Robert Redford- filtra su cámara como un espía para mostrar situaciones de frustraciones, desamparos, autodestrucción, soledad y esperanza.
Así, las realidades de una médica que sabotea sus posibilidades de enamorarse, una tarotista, una gerente de banco que descubre su soledad, una mujer que se siente atraída por un enano y dos hermanas que buscan el amor, se van entrecruzando