Una vez más, Disney toma una fábula clásica -un príncipe convertido en bestia por su crueldad y encerrado en un castillo a la espera de un amor verdadero que rompa su hechizo- y la convierte en una película animada para el público infantil.
La historia original -que transcurre en la campiña francesa- está retocada "a la Disney", con simpáticos personajes secundarios agregados y bellas canciones coreografiadas que convierten al film en un musical.
En 2002, para su décimo aniversario, sus creadores reestranaron la obra con algunos minutos demás -una secuencia en la que los objectos encantados por la Bestia expresan su voluntad de convertirse en humanos, con el tema "Human Again" de fondo- y remasterizada para su proyección en pantallas IMAX.