Un matrimonio joven, adinerado y aparentemente feliz entra en crisis cuando la mujer le cuenta a su marido, un exitoso médico, la fantasía sexual que tuvo con un desconocido.
Esto anima al hombre a desarrollar, por primera vez, sus propias fantasías, que lo llevan a vivir dos pesadillescas jornadas con extravagantes experiencias vinculadas al sexo.
Última película de Stanley Kubrick, es una adaptación libre de una novela de Arthur Schitzler que traslada la acción de la Viena de los años 20 a la Nueva York actual. La historia transcurre en un clima de ensoñación artificial, distante, propia del cineasta.
La película es famosa por su rodaje prolongado y problemático, en el que Kubrick obligó a los actores a repetir y rehacer escenas una y otra vez. Cuatro días antes de presentar su corte final a la Warner Bros., el realizador falleció.