Bizarra road movie en el que tres transexuales recorren en un ómnibus (la "Priscilla" del título) las rutas australianas, en una gira por pequeñas ciudades que los llevarán desde Sidney hasta Alicia Springs.
Por momentos divertida reflexión sobre la sexualidad, la obra refleja en algunas secuencias el gusto del director por el musical, como así también la clara influencia del cine de Federico Fellini en su propuesta visual.
Definitivamente, se trata de un must para los seguidores del grupo sueco ABBA, ya que hay varias escenas con sus temas musicales de fondo.