Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de soldados italianos desembarca y conquista la paradisíaca isla griega de Cefalonia con la ayuda de las tropas alemanas, por ese entonces sus aliados en la contienda.
De la tropa se destaca el Capitán Corelli, amante de la música, particularmente crítico con los intereses de su país y dispuesto a interactuar con los habitantes de la isla, a encontrar allí al amor de su vida y hasta a defender esa tierra como propia.
La mandolina del capitán Corelli apela a la probada fórmula del romance en el marco de un drama bélico y tiene su punto fuerte en la ajustada traslación de los espléndidos escenarios que describe el bestseller de Louis de Bernieres en el que está inspirado.
Las actuaciones y la falta de vigor en el relato son, en cambio, sus costados más débiles, producto de la decisión de elegir a un actor estadounidense (Nicolas Cage) para hacer de italiano y a una actriz española (Penélope Cruz) para hacer de griega. Y, por supuesto, de hacer que italianos y griegos hablen inglés.
Inicialmente a cargo del director Roger Michell, la película fue finalmente realizada por el británico John Madden (Shakespeare apasionado) después de que el primero sufriera un ataque cardíaco que lo obligara a abandonar el proyecto.