Dos presos -uno simpático, el otro hipocondríaco- escapan de prisión y se hacen famosos como ladrones de bancos. Un ama de casa hastiada de la rutina se les une y forma con ellos un curioso triángulo sentimental.
Dirige Barry Levinson, uno de los cineastas con más oficio en Hollywood, capaz de transitar casi todos los géneros sin aburrir ni sorprender.
El trío de protagonistas aprovecha sus máscaras habituales: el histrionismo carismático de Bruce Willis, la apariencia perturbada de Billy Bob Thornton, la elegancia de Cate Blanchett.