En 1932, un grupo de aristócratas británicos se reúne para pasar un fin de semana de cacería en la finca del adinerado William McCordle. Por la noche, uno de los nobles es asesinado; un ama de llaves es la única persona que avanza en la resolución del misterio.
Según el propio director, Robert Altman, Gosford Park es una cruza entre dos clásicos: el policial de Agatha Christie Eran diez indiecitos y La regla del juego, la obra maestra de Jean Renoir sobre una fiesta que deviene tragedia.
Antes de obtener seis nominaciones al Oscar, este film se alzó con premios en numerosos festivales y entregas de críticos, sobre todo por la dirección de Altman y el guión, debut en la escritura para cine del actor Julian Fellowes.
Como en toda la obra de Altman, no hay un protagonista ni una sola historia, sino muchos. En el elenco alternan nombres clásicos del cine británico, como Alan Bates, Derek Jacobi y Helen Mirren, con otros más contemporáneos, como Emily Watson o Kristin Scott Thomas.