Fiel y poética adaptación de una novela homónima del escritor paulista Raduan Nassar, sobre un adolescente atrapado entre sus impulsos sexuales y su instinto de libertad y el represivo y conservador entorno que lo rodea.
La película es una pausada y audaz opera prima del brasileño Luiz Fernando Carvalho -proveniente de la televisión-, que explora el interior de sus personajes de manera obsesiva, con largos primeros planos, ángulos cerrados, distorción de imágenes y todos los recursos técnicos de los que puede echar mano.
Pese a que no fue representante brasileña al Oscar, la película obtuvo varias distinciones, entre ellas el premio del público en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires.