Exhuberante musical de rock (o de post-punk, neo-glam rock, según su creador) sobre un joven nacido Hansel en Alemania del Este y devenido -tras una dolorosa operación para cambiar de sexo- en Hedwig, alma mater de una banda que recorre Estados Unidos sin más suerte que la de tocar en cadenas de restaurantes.
La obra, nacida en 1997 como un productor del off Broadway, encuentra en el cine una dimensión inesperada, con una poderosa historia de amor, notables protagónicos, canciones -de Stephen Trask, también protagonista- perfectamente integradas a su trama y todo el ritmo y la energía puestos en el proyecto por John Cameron Mitchell, director, guionista y productor.
Con un presupuesto muy bajo para el cine estadounidense de los grandes estudios (seis millones de dólares), la película fue presentada y premiada en el festival independiente de Sundance, desde donde inició un recorrido triunfal que la convitió en una obra de culto.