Un hombre de vida ordinaria, con un matrimonio fracasado y un trascurrir monótono, encuentra un dinero robado a un banco y, al tomar la decisión de quedárselo, cambia definitivamente el curso de su destino.
Sorprendente opera prima de Adolfo Aristarain, quien luego se convertiría en uno de los más prestigiosos cineastas argentinos. Debajo de su historia de policial clásico, el realizador deja ver el contexto social de una Argentina en plena dictadura militar.
La película marcó el inicio de una trilogía de policiales que completaron luego las también festejadas Tiempo de revancha y Últimos días de la víctima.