John Q. es un humilde trabajador sin alternativas: su hijo se está muriendo en un hospital a la espera de un transplante de corazón que no puede efectuarse. Él no tiene dinero como para afrontar la operación, su obra médica no está dispuesta a cubrirlo y la directora del hospital pretende dejar morir a la critura si no aparece la plata. La solución: tomar por la fuerza el centro médico...
¿Film de denuncia social? No. Excusa para construir otro producto comercial sobre un hombre con un arma, rehenes y policías. Las críticas no se hicieron esperar, especialmente en su país de origen.
El rol central está a cargo de Denzel Washington, en otro personaje al límite tras el éxito de Día de entrenamiento. Y en los roles secundarios lo asisten varios actores de peso: James Woods, Robert Duvall, Ray Liotta y Anne Heche, entre otros.