El agente secreto británico Austin Powers viaja a los años 70 para rescatar a su padre Nigel, también espía. Allí recluta a la heroína afro-soul Foxxy Cleopatra, con quien regresa a la época actual para combatir un nuevo intento del Dr. Evil por destruir el planeta, esta vez en sociedad con un nuevo villano, Goldmember, cuyos genitales fueron reemplazados por una pieza de oro tras un accidente.
Tercer episodio de la exitosa saga del superagente pop creado por el actor Mike Myers, el film incorpora mucho humor escatológico y algunos golpes de efecto, como la inclusión del prestigioso Michael Caine como el padre de Powers o un desfile de estrellas de Hollywood en la escena inicial.
Sin embargo, la obra carece de la frescura de sus precedesoras y, salvo en algunos gags, su esfuerzo por mantener la atención mediante exageradas vueltas de tuerca de la idea original termina por resultar tediosa.