El director de El juego de las lágrimas adapta Bob le Flambeur, el clásico noir de Jean-Pierre Melville sobre un apostador y ladrón simpático e incorregible que intenta un último gran golpe en un casino.
En la nueva versión el personaje central es, además, un autodestructivo adicto a la heroína, lo que permite el lucimiento de Nick Nolte, cuya vida personal contiene varias luchas públicas contra el alcoholismo y otras adicciones.
Jordan vuelve a exponer en un film el mundo de descarriados miserables y agradables a la vez que ya mostrara en Mona Lisa y El juego de las lágrimas. Se ayuda para esto con un casting curioso, que incluye a los directores Emir Kusturica y los gemelos Michael Polish y Mark Polish y a Tcheky Karyo como un policía que prefiere ayudar al protagonista antes que detenerlo.
El director reconstruye la historia original de Melville, elegante y contenida, con un estilo colorido y con toques de modernismo narrativo, como el uso de cámara en mano, cuadros congelados o saltos de encuadre.