Un consultor informático (Ben Affleck), experto en descifrar secretos tecnológicos, debe borrar su memoria al final de cada trabajo como garantía ante sus poderosos clientes de que no conservará información confidencial. Tras un encargo especialmente largo y complejo, el protagonista se encuentra amnésico, sin su paga y perseguido. Solo dispone de un puñado de objetos personales para recordar qué ha ocurrido y reconstruir su vida.
Thriller de ciencia-ficción basado en una novela del popular escritor estadounidense Philip K. Dick (Blade Runner, Minority Report: Sentencia previa) se inscribe en cierta tradición contemporánea en Hollywood que favorece los films de suspenso que juegan con la memoria y el tiempo, como Identidad desconocida, Memento, recuerdos de un crimen, Minority Report: Sentencia previa o En compañía del miedo.
Esta producción contiene una atractiva conjunción de nombres: al prestigio de Dick y la fama de Affleck se suman el oficio del director chino John Woo (The Killer, Contracara) y la sensualidad de Uma Thurman. Pero no es esta la mejor adaptación del escritor, Affleck es un galán cada vez más convencional, Woo no ha repetido en Hollywood los logros que obtuvo en Hong Kong y el papel de Thurman está reducido al de una partenaire, por lo cual es muy poco lo que queda para apreciar en esta obra.