Un agente inmobiliario adicto al trabajo convierte unas vacaciones familiares en una visita laboral a una tenebrosa mansión donde un fantasma parece obsesionado con la esposa del protagonista.
Como La maldición del Perla Negra, este es otro film de Disney basado en una de las atracciones de sus parques temáticos.
Menos divertida que aquella película, esta tiene por lo menos un notable trabajo de dirección artística en la recreación de la casa embrujada y un destacada segunda línea actoral (Terence Stamp, Wallace Shawn, Jennifer Tilly) que disimula los problemas del protagonista Eddie Murphy.