Enfrentamiento entre dos exitosos monstruos del cine hollywoodense de los años 80, Alien vs. Depredador es un tardío intento de la 20th Century Fox por revivir el negocio alrededor de las dos bestias, a la manera de lo hecho un año antes por New Line Cinema con Freddy vs. Jason.
Ligeramente inspirado en una serie de productos -cómics, videojuegos, juegos de cartas- del mismo título y concepto, este film narra cómo a comienzos del siglo XXI una expedición descubre en la Antártida un antiguo templo que funciona como nido de una camada de "aliens", al tiempo que varios "depredadores" se dirigen al sitio para enfrentarse a estas criaturas en un sangriento ritual de madurez propio de los de su especie.
Pese a la presencia del director Paul W.S. Anderson, especialista en adaptación de videojuegos al cine (Mortal Kombat, Resident Evil) y un interesante trabajo de escenarios, la historia es apenas una mala excusa para la exhibición de las criaturas en combate.