Remake de El embajador del miedo, el clásico de 1962 dirigido por John Frankenheimer y protagonizado por Frank Sinatra, sobre una conspiración del mundo comunista para lavar el cerebro de un líder político estadounidense y utilizarlo como agente para alterar la vida política de su país en tiempos de la Guerra Fría.
Esta adaptación actualiza el entorno histórico (la Guerra del Golfo) y el político (el villano es ahora una gran corporación que intenta controlar la presidencia del país).
Aunque mantiene figuras de renombre en la dirección (Jonathan Demme) y el protagónico (Denzel Washington), en la transformación se pierde gran parte del valor de la obra original. El film de Frankenheimer es una compleja combinación de cine negro, fantasía y sátira política, mientras que la reinterpretación de Demme es apenas un thriller político correctamente realizado.