Un niño que duda de la existencia de Santa Claus es llevado junto con otros pequeños en un tren mágico hacia el Polo Norte para conocer al hombre encargado de dar vida a cada Navidad.
Usando una técnica de filmación que captura los movimientos y gestos de actores mediante sensores para luego recrear con ellos los personajes digitalmente -de manera similar a la que Peter Jackson usó en la trilogía de El Señor de los Anillos para animar a Gollum-, el director Robert Zemeckis y el actor Tom Hanks -aquí también productor- recrean una historia infantil corta del escritor e ilustrador estadounidense Chris Van Allsburg, quien ya había sido llevado al cine en Jumanji.
Pese a la experiencia de Zemeckis en animación (¿Quién engañó a Roger Rabbit?) y efectos especiales (Volver al futuro, Forrest Gump, La muerte le sienta bien), la técnica utilizada no solo no logra insuflar vida en los personajes, sino que les da un aspecto de zombies que termina por darle a la obra un aire involuntariamente terrorífico.
La película también se ve perjudicada por las escenas de vértigo a bordo del tren agregadas para sumar acción, espectacularidad y minutos a un relato demasiado breve para un largometraje. Una versión especial fue creada en IMAX 3D.
La voz de Hanks se despliega en cinco personajes, entre ellos el niño protagonista y Santa Claus. Otras voces en el elenco son las de la esposa del director, Leslie Harter Zemeckis, y Nona M. Gaye, hija del cantante soul Marvin Gaye.