Secuela de la exitosa comedia romántica de 2001 sobre la crisis de mediana edad de una británica treintañera y soltera -encarnada por Renée Zellweger- en lucha contra los males de la vida urbana moderna: el tabaco, el alcohol, el sobrepeso, la imagen pública de uno mismo y la soledad.
Convertida en presentadora de un programa de TV y de novia con el simpático Mark (Colin Firth), Bridget debería conducir su vida con cierta placidez, pero la experiencia de pareja resulta difícil para ella y, para colmo, el regreso a escena de su ex novio, el editor Daniel Cleaver (Hugh Grant), la altera aún más.
El trío protagónico -Zellweger, Firth y Grant- se mantiene al frente del elenco y, como el episodio original, este es una adaptación de una novela de Helen Fielding, pero en el rol de directora la experimentada Beeban Kidron (Gracias por todo, Julie Newmar) reemplaza a Sharon Maguire.