Nueva versión del clásico (1898) de H.G. Wells sobre una cruel invasión extraterrestre, en este caso dirigido por Steven Spielberg y protagonizado por Tom Cruise, en una nueva colaboración tras Minority Report: Sentencia previa.
Spielberg se aleja de la célebre adaptación radial de Orson Welles (1938) y del film homónimo de 1953 al trasladar el argumento a la era contempóranea y narrarlo desde el punto de vista de un padre disfuncional y sus desesperados esfuerzos por mantener a sus dos hijos con vida en medio de la catástrofe. Trabajador de pocas luces, divorciado y sin dinero, el personaje que encarna Cruise es sorprendido por la invasión poco después de que su ex esposa le deje a sus hijos para que los cuide por unos días.
Tanto las actuaciones como el guión tienen importantes altibajos (sobre todo por la inverosimilitud de algunas situaciones), pero la película se beneficia de una soberbia combinación de dirección de arte y efectos visuales y de sonido orientada a crear una atmósfera sombría y de permanente tensión que recuerda a La lista de Schindler.
Esta obra puede ser vista como el reverso de los dos optimistas trabajos sobre extraterrestres que Spielberg dirigió en los años 70 y 80, Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T., el extraterrestre, en los cuales los seres de otros mundos eran inofensivos.
Aunque en un contexto dramático muy diferente, los personajes principales de esta obra guardan un fuerte parecido con los de aquellas películas: el personaje de Cruise recuerda en cierta medida al de Richard Dreyfuss en Encuentros..., y la pequeña Dakota Fanning ocupa claramente el lugar que Drew Barrymore ocupara 23 años antes en E.T.
De hecho, este film confirma la tendencia de creciente pesimismo de Spielberg en sus abordajes del género fantástico, como indican A.I. inteligencia artificial y Minority Report: Sentencia previa.