A los 67 años, Jane Fonda regresa al cine tras 15 de años de ausencia para protagonizar una comedia de caricatura familiar claramente inspirada en el sorpresivo éxito de La familia de mi novia, aunque en este caso el "cuco" no es el suegro (que encarnaba Robert De Niro) sino la suegra, una agresiva presentadora de TV en decadencia que interpreta la propia Fonda.
Cuando una joven buscavidas -la popular Jennifer Lopez, en una variante más de su rutina romántica de Cenicienta latina- aparece como improbable prometida de su sobreprotegido hijo (un cirujano), la protagonista se obsesiona por destruir esa relación, para lo cual echará mano de todas sus habilidades de "bruja" familiar.
El elenco incluye a la veterana de Broadway Elaine Stritch como la propia suegra del personaje de Fonda.