En la Inglaterra victoriana, un melancólico joven, presionado por su adinerada familia, está a punto de comprometerse en un matrimonio por conveniencia con la hija de unos aristócratas venidos a menos. Durante un ensayo de la boda, el muchacho sale al cementerio de la iglesia a practicar su parte en la ceremonia, cuando coloca accidentalmente el anillo nupcial en la mano de una mujer muerta, quien considera en consecuencia al desdichado su propio esposo desde ese momento.
Tim Burton vuelve a combinar lo macabro y lo infantil con técnicas de animación cuadro por cuadro, tal como hiciera en 1993 con El extraño mundo de Jack. La historia sirve al director de pretexto para construir otra de sus fantasías visuales, apoyado por la voz de varios de sus actores favoritos: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Albert Finney, Christopher Lee.
Aunque el argumento y la técnica de animación están dirigidos a un público infantil, el tema de ultratumba y el impactante despliegue audiovisual pueden impresionar a los niños más pequeños.