Un viejo ranchero de Wyoming (Robert Redford) lucha contra el alcohol desde que, doce años antes, su hijo murió en un accidente de coche y ayuda a su fiel capataz, herido un año atrás gravemente por un oso (Morgan Freeman).
Ambos son sorprendidos por la llegada de la nuera (Jennifer Lopez) del personaje de Redford, a quien este aborrece porque la considera responsable del choque que mató a su hijo. La mujer carga con una hija de once años y huye de su último y violento novio.
Previsible y pretencioso drama familiar de ambiente rural, este proyecto "de calidad" de Miramax llegó a las salas estadounidenses dos años después de terminar su rodaje, cuando la partida de los hermanos Bob y Harvey Weinstein de la compañía forzó una liquidación del catálogo existente.
Pese a la popularidad o el prestigio de los nombres involucrados, los actores principales solo se dedican a representar rutinariamente sus máscaras más habituales: Redford imprime otro variante de galán maduro como los de Havana o El señor de los caballos, Freeman despacha una versión del negro sabio que ya encarnó en Conduciendo a Miss Daisy, Todopoderoso o Million Dollar Baby, y Lopez es nuevamente una belleza de humilde origen o destino.
El director es el sueco Lasse Hallström, quien había mostrado más acierto en el retrato de una familia disfuncional cuando realizó, a poco de llegar a Hollywood, ¿A quién ama Gilbert Grape?.