En una corrupta y violenta Boston contemporánea, policías y gangsters plantan sendos espías infiltrados en el bando del otro. Los jóvenes "topos" siguen las reglas del juego hasta que los límites entre "ser" y "parecer" se vuelven irrelevantes.
Curiosamente, el mayor éxito de taquilla en la carrera de uno de los directores más personales de los Estados Unidos es una remake. Esta obra se basa en la exitosa Infernal Affairs, realizada en Hong Kong por los directores Andrew Lau y Mak Siu Fai.
Así como el film chino tuvo un elenco cargado de estrellas locales (Tony Leung, Andy Lau, Anthony Wong, Eric Tsang), la adaptación de Scorsese también trae sus nombres de prestigio: Leonardo Di Caprio, Matt Damon, Martin Sheen, Alec Baldwin, Mark Wahlberg y Jack Nicholson.
Scorsese integra cuidadosamente la trama con la cultura estadounidense al reubicar la historia en Boston y también mediante una cuidada aplicación de canciones de los Rolling Stones, los Beach Boys y Patsy Cline, entre otros artistas.
Pese a tratarse de una remake, el resultado es un auténtico producto de Scorsese, que puede ser interpretado en muchos sentidos como una versión corregida y aumentada de sus anteriores films de gángsters, Buenos Muchachos y Casino.