Un western denso, largo y tremendamente poderoso sobre el asesinato del célebre pistolero Jesse James en mano de su obsesivo admirador Robert Ford.
El realizador Andrew Dominik -en su segunda película tras su sorprendente y violento debut con Chopper- se aleja del western convencional para proponer un duelo psicológico interpretado por Brad Pitt -ganador del León de Oro en Venecia por este papel- y Casey Affleck.