Actor suizo, estrella del cine mudo. Estudió en las universidades de Zurich y Goerlitz, pero su espíritu aventurero lo llevó a viajar a los 16 años. A los 18 años comenzó su carrera de actor, trabajando en varias compañías teatrales. En 1914 el famoso Max Reinhardt lo invitó a incorporarse al Teatro Alemán (Deutsches Theater), para el que interpretó grandes papeles. Por cuestiones económicas, hizo algunos pequeños papeles en el cine, hasta que en 1914 le llegó su primer protagónico en la película La pobre Eva (Arme Eva).
Formado por Reinhardt, Jannings representó la transición entre el actor de teatro (clásico y alemán) y el actor cinematográfico. Fue el intérprete de los primeros filmes históricos de Ernst Lubitsch, que le dieron la reputación de ser el mejor actor alemán. Fue la estrella de La última carcajada (Der letzte Mann, 1924) y de Fausto (Faust, 1926), ambas de Friedrich Wilhelm Murnau. Debido al éxito de la comedia Varieté (idem, 1925), la Paramount lo contrató por tres años y partió a Hollywood. De su producción allí pueden mencionarse trabajos como De carne somos (The way of all Flesh, 1927), de Victor Fleming, y La última orden (The Last Command, 1928), de Josep von Sternberg, con la que ganó el Oscar al mejor actor en 1929.
El cine sonoro le impidió continuar su carrera en Hollywood y regresó a Alemania. Allí realizó una de sus mejores interpretaciones en El angel azul (Der Blaue Angel, 1930), de Von Sternberg, que consagró a Marlene Dietrich. Convertido en el "actor oficial" de los períodos pre-nazi y nazi, actuó en filmes de propaganda y fue premiado por el Estado alemán. Terminada la Segunda Guerra Mundial, se retiró a una propiedad en Austria, donde murió en 1950. Hoy sus actuaciones se ven como anacrónicas por su grandilocuencia y ampulosidad, pero está considerado como uno de los primeros grandes actores del cine.