Director, camarógrafo, guionista y productor, es un típico hacedor de productos comerciales de Hollywood que ha sabido ganarse un lugar de privilegio en ese mundo. Primero se fogueó con obras de acción de mediano presupuesto y baja calidad con figuras como Chuck Norris y Steven Seagal, para ganar puntos durante los años 90 hasta convertirse en director habitual de figuras de mayor cartel, como Harrison Ford, Keanu Reeves y Michael Douglas.
Trabajó como periodista y fotógrafo antes de ser camarógrafo de cine y TV. Comenzó su carrera en Hollywood como asistente de cámara de Haskell Wexler en Medium Cool. A partir de 1972 fue director de fotografía de numerosos filmes y en 1977 debutó en la dirección y el guión con Stony Island. En 1981 dirigió El terror final (The Final Terror) y en 1985 hizo su primer film de acción: Código de silencio (Code of Silence), con Chuck Norris.
Su primer suceso comercial fue Nico (Above the Law, 1988), con Steven Seagal. Luego volvió a dirigir a Seagal en Entrega mortal (The Package, 1989) y Alerta máxima (Under Siege, 1992), esta última con el imperturbable aikidoka eliminando enemigos dentro de un barco. La prolija realización de esta saga sirvió para que los grandes estudios le confiaran la dirección de la adaptación al cine de un serie clásica de TV de la década del 60, El fugitivo (The Fugitive, 1993), con Harrison Ford en el rol central. Ya consagrado como un nombre fuerte de la indiustria, realizó Reacción en cadena (Chain Reaction, 1996), con Keanu Reeves y Morgan Freeman, y Un crimen perfecto (A Perfect Murder, 1998), con Michael Douglas y Gwyneth Paltrow, remake de un film de Hitchcock.